8. Distanciamiento

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Llegó el fatídico día en que debía marcharme de lo que estaba siendo para mí como un cuento de hadas a su lado, aún no sé por qué no me negué, creo que por miedo, eso que tantas veces me ha pasado y que realmente, me ha jodido mucho la vida.

Me trasladaba a una ciudad nueva, donde no conocía a nada ni nadie y en la que sólo tenía mi trabajo, me sentía muy sólo era todo volver a empezar, desde un buen puesto de trabajo pero, volver a conocer a plantilla, en quién poder apoyarme y confiar, y bueno, mientras todo esto pasaba, sentía que la perdía a ella y además, mientras ex continuaba dándome problemas con los papeles, llevábamos varios meses sin ningún tipo de contacto, sólo a través de abogados y aún así no conseguía estar tranquilo y poder seguir con mi vida.

Hasta este momento, no he puesto nombre a esa mujer especial dueña de mi corazón, pero voy a nombrarla como “S” para que me resulte más sencillo. Hablábamos a diario pero prácticamente no nos veíamos, todo se había vuelto muy difícil y debido a nuestros turnos totalmente distintos todo se iba enfriando muchísimo.

A ella, tampoco le iba mucho mejor que a mí, en el trabajo todo el ambiente y la metodología había sido cambiado cuando yo me fui y no la beneficiaba en absoluto, además, el hecho de tener que volver a vivir en casa de sus padres no contribuía a su tranquilidad y estabilidad emocional.

No voy a poner fechas pero iré midiendo en estaciones del año.

Todo este proceso se iniciaba al ir finalizando el verano, parecía que había vivido un romance de esos que ves en películas “un romance de verano” en el que una vez finaliza, cada uno vuelve a su casa y jamás volverás a ver. No podía ser así, ella es especial, repito es lo mejor que me ha pasado en la vida.

Durante el otoño, sólo nos vimos durante una semana y algún día suelto por ahí, aunque hablábamos y nos planteábamos el hecho de que ella se pudiera trasladar al sitio donde yo estaba y esta vez ya sí, comenzar a vivir juntos.

El lugar era un sitio que a ella por el tema de estudios le cuadraba puesto que, a pesar de llevar mucho tiempo trabajando, siempre ha querido terminar sus estudios para poder dedicarse a lo que realmente le apasiona, LA NATURALEZA (el brillo de sus ojos en campo abierto… prometo que enamora a cualquier persona).

Durante unos meses, estuve dando vueltas, viendo casas, pisos… aunque sin la posibilidad de traslado en esos momentos, la cosa era un poco irreal, prácticamente un sueño de ambos, entre ambos.

Y aquí llegó el día, después de mucho insistir conseguí que pudiéramos hacerla un hueco en mi centro de trabajo.

Venía una chica nueva que sólo me conocía a mí, que todos se preguntaban cómo podía hacer esa locura pero hasta ahí, no había más, se suponía que éramos compañeros y ya está, de nuestra vida privada no podía saberse nada.

Sus inicios en la tienda no pudieron ser mejores en cuanto a rendimiento, sólo llevaba dos días y el jefe de zona ya se había fijado en ella para un posible ascenso (repito que independientemente de lo que yo sienta por ella, posee un potencial increíble) pero, claro, eso también ocasiona que se creen tiranteces y envidias entre el resto de compañeros que veían como una chica “nueva” se había comido, laboralmente hablando, a trabajadores que llevaban muchos años esperando/intentando destacar.

Aunque al principio fue duro, la facilidad que tiene para “atrapar” con su aura, su sonrisa y sus ganas de ayudar, le facilitó mucho las cosas con una buena parte de los compañeros que se dieron cuenta y fueron conscientes del terremoto que había llegado no sólo a su centro de trabajo sino a sus vidas.

Esto es en cuanto a la parte laboral, pasemos a la vida real fuera de.

Continuará…

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