23. Domingo sin más

By

Bueno, pues llegó la hora de comer, ha sido un domingo sin más, un poco más entretenido de lo normal pero no la gran fiesta.

Me levanté tempranito, teniendo en cuenta “la cantidad de horas que duermo” tampoco es como para levantarse tarde.

Comenzó el día con el cafecito en ca’ Susi, vamos, El Colorín de toda la vida y su pinchito de tortilla. Había quedado con Isa y Olga para un paseito por desconectar un poquito de la semana por ponernos un poco al día de nuestras vidas, al final, Olga se tiró del barco.

El paseito con Isa fue entretenido, estuvimos hablando de “sus problemas” que mi pobre lleva un año bastante jodido y la verdad, la quiero un montón y son muchos años, pero, si no soy capaz de hablar de los míos con S, no puedo hacerlo con nadie aunque quiera. Obviamente, no voy a entrar en detalles de cómo está o deja de estar ella pero pasaría mucho tiempo sólo porque soltara y se desahogara tranquilamente, lo malo es que al final, nos queda poquito tiempo para vernos a lo largo de la semana.

Durante el paseo nos escribieron para saber si nos apetecía un cañita o un vermú, es otra cosa por la que agradezco que entrarás en mi vida S, el vermú, y pues nada, a tomarse uno después del paseo se ha dicho.

Estoy escribiendo esto, describiendo un poco lo que ha sido una mañana corriente y, ha estado en mi puta cabeza toda la mañana, mi vida me está empezando a resultar triste a mi. ¡Ojalá sintiera lo mismo que siento ahora pero pudiera olvidar el motivo! Sé que todo ha acabado pero no puedo no sentir que la amo, no puedo olvidar su sonrisa, no puedo olvidar lo que sentía mientras la abrazaba, me encantaría no recordar lo bien que me hacía sentir pasar suavemente mis dedos sobre su espalda desnuda mientras dormía o se hacía la dormida, esa mirada con los ojos achinados al despertar…

Duele demasiado y me está resultando un tanto traumático todo, daría lo que fuera por saber si, al menos, llegará a conocer cómo me siento algún día.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario