Hoy he tenido una conversación en el curro con ella y con otros dos compañeros, ha sido más o menos rápida y sólo he hablado yo, les he explicado brevemente lo que me ocurre y a continuación les he pedido que me dejasen unos minutos sólo porque tenía ganas de llorar y de hecho lo he hecho como un niño pequeño.
Su mirada hacia mi era de desprecio absoluto.
Un poco después me he puesto a ayudarla a hacer una cosas y estaba tan nervioso aún que he cometido un fallo y se nos han caído unas cosas, me he disculpado pero sólo he recibido rabia.
Siempre me culpo de falta de empatía, sin ser así realmente, y el desprecio que he recibido…
No puedo explicar más, hoy, el dolor no me deja, mañana lo intentaré.
Continuará…
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