Lo cierto es que no se me ocurre otro título que no sea este.
Ya se me planteaba mal el día desde hacía varias semanas pero después de los últimos días, estaba seguro que iba a ser nefasto. Son las 18:52 y estoy metido en la bañera dándome un baño caliente mientras escribo esto.
Hoy es el día de la comida de empresa, un día para estar de buen rollo con tus compañeros del curro, a los que puedes soportar más o menos, puedes tener mejor o peor relación con ellos pero… hoy se supone que es para tomarte unas cervezas frías y olvidarte del día a día, pues, no he ido, el motivo, muy sencillo, estaría S, que se puede pensar: “¿qué mejor momento para acercarse a ella que con alguna cerveza demás?” pues… conociéndola, en realidad, sería el peor, el nivel de odio que atesora para con mi persona en este momento es extremo, ya en un estado de sobriedad total sus miradas me traspasan el pecho cual cuchillo de carnicero, siendo así, con dos cervezas de más… prefiero que no me rompa más aún, eso sí, ese no es el único problema, también debo tener en cuenta que yo también me tomaría esas dos cervezas de más y tengo los sentimientos a flor de piel, sé que la diría que la quiero y terminaría llorando, obviamente, me refiero a mi, porque ella es muy cariñosa cuando quiere pero también sabe cómo hacerme daño y mucho.
Solución: a los compañeros cualquier excusa tonta y a mi corazón que ya lleva demasiado como para que lo hagan daño otra vez hoy de forma gratuita.
Continuará…
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