9 de diciembre
Nunca dejaré de ser una buena persona, aunque me pasen cosas malas; seguiré con mi buen corazón, seguiré siendo noble como lo he sido siempre.
Al final cada persona actúa desde su nivel de entendimiento, madurez, inteligencia, empatía y crianza, su problema no es conmigo, es con su propio razonamiento.
Es cierto que poco a poco estoy aprendiendo a exteriorizar mis sentimientos, mis emociones, voy a decir lo que tenga que decir, siempre desde el respeto e intentando no hacer daño, jamás diré nada a nadie con esa intención, sea quién sea e independientemente de lo que haya detrás.
Llevo mucho, muchísimo tiempo encerrado en mi mismo, siempre pendiente de qué pensaran o dirán sobre mi, siempre más preocupado de no hacer daño con mis palabras o de lo que piensen de mi que de mi propia felicidad.
Ahora lo he entendido, tarde, pero lo he hecho, por culpa de todo eso perdí lo que más he querido en mi vida y estoy seguro que no voy a recuperarlo.
¿Qué me queda ahora? Sólo tristeza, soledad y seguir trabajando e invirtiendo en mí mismo, en mejorar día a día en todos los aspectos que pueda, en dejar de preocuparme de qué puedan pensar/opinar sobre mi, quererme un poquito y luchar porque un día, lo único que siempre me debió importar perder, vuelva a despertar a mi lado.
Continuará…
Deja un comentario