67. Dinámicas

By

La vida muchas veces se basa en esto: dinámicas. Es así, te encuentras en un momento en que todo pinta en bastos y… es una detrás de otra o no.

Esta tarde, salgo de trabajar y me ocurre algo, extraño, por ponerle un nombre.

En estos momentos tengo, exactamente, 42 años, con 39, es decir, el mismo año que conocí a S, conocí a una chica, compañera de trabajo, una jovencita venezolana, 19 años, físicamente… una pasada, ¡increíble¡ pero… yo tenía pareja, Vanessa, se llama Adriana me atraía mucho pero tenía pareja y no podía pasar absolutamente nada, no fue S, ni por asomo, lo suyo fue un directo al alma y al corazón.

Pues bueno, hace más de 3 años que no sé nada de ella y hoy según salgo de currar… llamada de “¡uy!, lo siento, te marqué sin querer, ¿qué tal estas? Y sin tiempo para responder, ¿no crees que ya es hora de que nos veamos y ajustemos nuestras etapas?”.

No voy a mover ficha, ninguna, lo dicho, Adriana me atraía y seguro que si la vuelvo a ver me atraerá mucho pero… amo a S, mucho, demasiado y me duele hacerlo, porque no siente ni volverá a sentir nada por mi pero… no puedo quitármela de la cabeza. ¿Quién sabe si en un mes no acabo con ella en las Islas Canarias? Tiene familia allí y mira, sería un destino, bastante tranquilo.

Estoy intentando quitarme a S de dentro y no puedo pero, todo es intentarlo.

De verdad, tendrían que ocurrir muchas cosas para que eso pasase, porque en mi corazón sólo resuena tu nombre.

¿Cuál es la diferencia? Que mientras yo estoy pensando esto, aguantando la lágrima delante de mi sobrina que hoy a decidido dormir con su tito, S está celebrando un cumpleaños con su pareja de la que es su nueva cuñada política.

Y me quiero desahogar pero… ni por aquí me sale hoy.

He recibido una llamada que debería haberme subido la moral por, al menos, sentir que alguien se puede interesar en mi y en lugar de eso, termino el día pensando en la fiesta de cumpleaños en la que está S y más jodido que ayer.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario