82. Y si resultó que al final todo esto fue un error…

By

Al final, debo confesar que todo fue mi propia decisión, que conscientemente mi cabeza te eligió y mi corazón se te encadenó con la intención de pasar la vida a tu lado y de llamarte ‘amor’.

Que analicé las consecuencias desde el primer instante en que te conocí, todas y cada una de ellas, con la clara intuición y las alertas que mis sentidos me habían advertido por las diferentes personalidades que había entre ambos.

Entonces, decidí entre cabeza y corazón decidieron que sí, que te íbamos a querer incluso si al final doliera, incluso si al final nos hirieras, incluso, si al final el alma se nos perdiera…

Pero que jamás nos íbamos a quedar con el ‘que hubiera pasado’, con ese mal sabor del arrepentimiento de no haberlo intentado nunca, de no haber entregado cada fragmento de mí hasta la médula, que por lo menos haya valido la pena cada lágrima, cada sonrisa, cada plan y sueño aunque no se hayan cumplido, pero al menos se ha vivido, gozado y disfrutado mientras dejábamos de ser por un instante dos desconocidos.

Que no ha sido en vano nuestra relación, que cada momento se quedará guardado en m cabeza y cada sentimiento en mi corazón, que ha valido cada segundo en que nos llamábamos ‘amor’.

Confesaré que fuiste la excepción a todo lo que estábamos dispuestos a negarnos después de los golpes que ya nos había dado la vida, aún con miedos y dudas, pero con la certeza de quedarme a tu lado, hasta el último intento, hasta el último suspiro, hasta el fin de mis días…

Que has sido y serás tú, la única persona a la que realmente he amado.

S, una vez más, pido disculpas por no haber conseguido que hacerte ser consciente de todo lo que te amo, que siempre has sido la única opción porque eres mi vida y que a pesar de todo y habiéndolo intentado, no puedo dejar de amarte.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario