
S, aún te extraño, pero ya no quiero molestar con mis palabras, con mensajes que no vas a responder.
Sé que no van a funcionar, porque te empeñaste en huir, en ya no volver…
Y lo hiciste cuando ya te amaba como jamás había amado antes.
Cuando ya lo hacía pensando en que seríamos eternos.
Cuando te amaba, incluso más que a mi vida.
Si pudiera dejarte el teléfono un rato y estuvieras dispuesta a perder un rato leyendo… confío en que, al menos, tu visión sobre mi amor por ti, sería distinta.
Continuará…
Deja un comentario