Que difícil se hace cuando nuestros mayores, comienzan a hacerse mayores…
En mi caso, este año ha sido bastante traumático en este sentido.
Ya no sólo es que uno mismo vaya notando que los años se te van echando encima pues todo cuesta más, empiezan a dolerte partes del cuerpo de las cuales desconocías incluso su existencia.
Aparte de esto, gracias a Dios, aún conservo a mis padres. El caso es que mi padre siempre ha sido una “puta roca”, daba igual lo que le echaras encima que iba a tirar para adelante con todo. El hombre lleva trabajando desde los 11-12 años y se ha jubilado este mismo año, pues, casualidades de la vida que ha sido ir acercándose la jubilación en dos operaciones de cáncer de próstata y ahora, unas “manchitas“ en el hígado que hay que examinar más exhaustivamente. Mi madre, de igual manera, toda la vida trabajando desde muy pequeña, ahora tiene uno de los brazos que prácticamente no puede utilizar y hoy mismo está tumbada en la cama que posiblemente haya perdido algo más del 60% de visión en un ojo.
Me fastidia mucho, me duele demasiado, me siento muy, muy egoísta al darme cuenta de esta situación. Yo, únicamente, pensando en una persona y con el corazón roto de dolor por un amor ya no correspondido y mientras mis padres apagándose lentamente. Cuanto siento tantas cosas y que bien me habría hecho tu hombro en este momento…
Continuará…

Deja un comentario