Están siendo días muy largos, demasiado, ayer lo fue incluso un poco más de la cuenta aunque acabó de una forma en que jamás pensé que lo haría, me “enfrenté” a uno de mis miedos y… lo vencí.
Contexto: como llevo contando casi desde la primera entrada soy una alguien con bastante inseguridades las cuales alguna me he creado yo mismo y otras que “me han ayudado” a crear, incluso personas a las que aprecio y quiero de mi propio entorno.
Esas inseguridades contribuyeron en mucho a que siempre intentase alejar o separar con excusas a S de mis dos vidas: la vida que ocupaba con ella en la que yo me mostraba (o al menos, lo intentaba) como quería ser y la vida que había tenido siempre (en la que soy muy, muy pequeñito).
- En la vida en la que ella me conoció, en la que se enamoró de mi, no había absolutamente nadie de mi entorno cercano, nos encontramos en un lugar en el que yo estaba seguro, en el trabajo, en una posición en que yo me había ganado a pulso con esfuerzo y dedicación constante, un entorno en que no tengo dudas cuando hablo o tomo algún tipo de decisión y cuando si realmente quiero decir algo, lo digo sin mirar hacia los lados. Es algo que controlo y eso me proporciona seguridad en mi mismo y eso se ve incluso en el porte físico que se demuestra en una y otra vida.
- En la otra, en la que evitaba constantemente que ella conociera, no lo hacía por ocultarla, ya he dicho en mil ocasiones que S es la persona más increíble que he conocido jamás (ahora mismo sólo me refiero a sus cualidades como persona) pero, es que físicamente… es preciosa, es muy linda, tiene una sonrisa que se contagia y una mirada que soy incapaz de describir con palabras, no la ocultaba a ella, lo que la ocultaba era a mi, a todo eso que no quería que supiera de mi, a que conociera todas esas inseguridades, todos esos tratos que día a día durante toda mi vida acepté como normales. Todas esas risas a mi costa “ya está aquí el feo” puede ser la expresión que más veces he escuchado al llegar a algún lugar. No me voy a enrollar más en esto, quizás algún día me extienda pero, ya estoy llorando y no puedo seguir con ello.
El caso, ayer, con el hecho de estar en el Hospital prácticamente todo el día, tuve que pedir ayuda a un amigo, Jacob, por qué a él, sencillo, es un enamorado de los animales y aunque Lobo esté muy mayor y le cueste incluso levantarse ya, sé que lo haría con gusto, como así fue. El caso, ya por la noche, después de cenas y tal vino a casa a preguntar por mi madre y a mi padre como estaba él y a devolverme las llaves de casa y ahí, aproveché y tuvimos una larga conversación.
Quizás no fuera el momento por el cansancio, por la situación específica de ese día pero, era algo que necesitaba y parte de la terapia es esto, ir sacando cosas de mi interior que llevan mucho tiempo dentro y me están destrozando.
Bueno, pues comencé explicándole todo lo que me está pasando por dentro, las visitas al psicólogo y los motivos de las mismas. Todo lo que me había pasado con S para a continuación, tratar el problema/trauma que desde hace años tengo por/con él.
Os le describo brevemente: es profesor de primaria, centrado, serio, practica mucho deporte, le encanta la naturaleza y los animales, culto… puede parecer que no va a tener o dar un problema, hasta que se toma dos cervezas y no hacen falta más, dos cervezas, entonces, su personalidad cambia y vuelve a tener 18-20 años y ahí es donde le da igual todo, qué decir o qué hacer, o quién caiga con sus tonterías. En toda mi vida, me ha conocido dos novias (la que me robo toda mi vida, literalmente, y a Vanessa que viviendo con ella en el pueblo es lógico) pues con las dos he tenido el mismo problema y enterándome a posteriori. Era estar por ahí y cuando yo no estaba (por cualquier causa ya sea ir a pedir algo, al baño, hablando con alguien) ya les estaba diciendo que me había ido con alguna porque yo era un “follarín” porque me gustaban mucho las mujeres, que con la labia que tenía seguro que estaba embobando a alguna, blablabla. ¿Qué ocurre? Que si tu pareja confía en ti, no va a haber ningún mal rollo pero… luego llegan justificaciones, malos rollos y mil historias.
(De verdad, di el primer beso con 17 años después de pedir permiso para hacerlo, la primera vez que me acosté con una chica tenía 23 años, realmente, ¿puedo tener un historial de mujeriego como para que alguien se lo pueda tomar en serio?).
Sí, me pidió disculpas después de la charla, según él nunca lo hacía con mala fe ni era consciente de los problemas que eso me podía general pero… fue una de las muchas “tonterías” (ahora soy consciente de ello) por las que construí el mayor error de mi vida, perder a S.
Eso que me aportaba la mayor seguridad en mi que había sentido nunca, la mano de S, lo perdí por las múltiples inseguridades que he generado a lo largo de mi vida y todo ello puesto en una báscula…
Soy bobo y siempre lo seré.
Eso sí, hoy, bueno, anoche, me quité otro peso de dentro que contribuirá a alcanzar quien debo y quiero ser, alguien digno de amar y poder ser amado, porque para lo que a otros puede parecer una tontería para mi ha sido un paso bastante importante.
Continuará…
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