96. Y mientras me haces daño, sólo pienso en cosas así…

By

Lo más jodido de mi situación es que a veces pienso que…

A veces pienso que si pudieras verme en este momento, entenderías todo lo que siento por ti.

Aquí estoy, en silencio, mientras el mundo duerme, escribiéndote estas palabras que nacen mientras te imagino aún dormida. Me gusta imaginar que en este preciso instante tus ojos aún están cerrados, y tu mente vaga en algún sueño tranquilo, ajena a que alguien, en algún lugar, está pensando en ti con tanta fuerza.

Pienso en lo que dirías si pudieras sentir cómo late mi corazón cada vez que pienso en ti porque, aunque no estés aquí, te siento conmigo. Estás en la calma de la madrugada, en el susurro del viento que roza mi ventana, en ese espacio entre el sueño y la vigilia donde todo se siente posible.

Es justo ahí donde más te extraño, porque en esos momentos, antes de que el mundo despierte, te pertenecen mis pensamientos sin distracción alguna.

Estoy totalmente seguro de que no eres consciente de cuánto has influido en mi desde que nos dimos ese primer beso.

No sabes cómo tu existencia transforma lo simple en extraordinario, cómo llenas mis días de sentido aunque ya no estés cerca, aunque hayas decidido ser “nada” y es que, aunque a veces no lo diga, aunque mi silencio parezca distante, en mi mente siempre estás tú.

Ahora mismo, mientras las primeras luces del amanecer aún no asoman, me doy cuenta de que estas horas previas son mías para ti, son mi pequeño secreto, donde puedo imaginarte sin límites, donde no hay prisas ni distancias que me separen de tu recuerdo.

Antes de que despiertes… el mundo parece más quieto, como si me diera tiempo para recordarte, para quererte en calma, para guardar en mi pecho todo lo que no me fui capaz de decirte ese día porque en este silencio soy más honesto, más yo, y en ese «yo», siempre estás tú, siempre tú, sólo tú.

Y a veces pienso que cuando despiertes, quizás también pienses en mí, aunque sea por un instante, aunque sea un leve recuerdo de felicidad.

Tal vez, sin quererlo, nuestras mentes se encuentren en algún punto invisible, donde el amor no necesita palabras ni explicaciones, donde solo existe el deseo de que el otro esté bien.

Por ahora, guardo estos pensamientos para ti y los expreso por aquí para que sin decírtelo sepas que, incluso antes de que el sol asome, ya hay alguien que te ama con toda la fuerza de su corazón.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario