Cada día, desde el momento en que abro los ojos hasta el instante en que los cierro, hay algo constante en mi vida: tú.
Tú eres ese pensamiento que nunca desaparece, esa emoción que no importa cuánto tiempo pase y que sigue tan viva como la primera vez que te sentí en mi corazón.
Hay una chispa en ti que enciende todo dentro de mí, es como si tu presencia iluminara cada rincón oscuro, como si tu voz fuera la melodía que siempre quiero escuchar y aunque trato de describirlo, siempre me quedo corto, porque lo que siento por ti va más allá de las palabras.
Es algo que me hace querer ser mejor, algo que me recuerda lo afortunado que soy de haberte tenido en mi vida. No importa cuánto cambien las cosas o qué desafíos enfrentemos, lo que siento por ti nunca deja de crecer.
No sé si alguna vez comprenderás la magnitud de lo que has significado para mí, pero quiero que sepas esto: tú eres mi todo, mi constante y mi lugar seguro y, mientras mi corazón siga latiendo, siempre estarás ahí, ocupando cada rincón del mismo.
Continuará…
Deja un comentario