Desde que entraste en mi vida, todo cambió. No solo en el sentido de que ahora veo las cosas con otros ojos, sino que siento un amor tan profundo, que me cuesta encontrar palabras que lo describan como se merece. Cada gesto tuyo, cada palabra que sale de tus labios, me hace enamorarme más de ti, bueno, se me ha calentado la mano, hay cosas que me causan más dolor que generar más amor, siendo sincero.
Hay algo en tu manera de ver la vida, esa forma de enfrentar los días con una sonrisa que ilumina mi mundo, que me hace admirarte más cada día. No es sólo tu risa ni la forma en que me hablas o explicas las cosas, es la forma en que me haces sentir amado, aceptado y comprendido. En ti encontré un refugio donde puedo ser yo mismo sin temores, un equipo con el que todo se vuelve posible y que en su momento no fui capaz de ver.
Eres mi fuerza cuando me siento débil, mi luz en los momentos oscuros. Contigo he aprendido que el amor no es solo un sentimiento, sino una decisión diaria, un compromiso que se construye y se fortalece de la mano y por eso te amo más de lo que jamás imaginé.
Hoy quiero que sepas lo que nunca me atreví a decirte con palabras directas. Que aunque a veces no sepa cómo demostrarlo, en cada uno de mis pensamientos, en cada latido de mi corazón, estás tú. Eres lo que me inspira a ser mejor, no hay nada que desee más que caminar a tu lado, construir un futuro lleno de momentos inolvidables.
Agradezco al destino, a la vida, por haberte puesto en mi camino porque con cada segundo que paso a tu lado, siento que mi vida tiene un propósito y, ese propósito eres tú. No hay dudas, no hay miedos.
Solo hay amor, mi amor por ti, que crece y crece cada día.
Te amo con todo mi ser, y lo seguiré haciendo, siempre.
Continuará…
Deja un comentario