Empiezo esta carta con un «Lo siento».
Siento no haber sido todo lo que soñabas. Perdona por no ser ese príncipe que esperabas, ese que llegaría a salvarte de todo mal, que te cuidaría como siempre deseaste.
Perdóname por no ser ese héroe, fuerte, sin miedos, sin dudas, ese héroe que mereces y que yo, por más que quise, nunca logré ser. Sé que te decepcioné… y eso me rompe el alma, porque lo último que quería era ser una carga, alguien que solo ensombrece lo que tú eres.
Perdóname por este amor que no supo ser suficiente.
Perdóname por quererte así, con este amor tonto, torpe, lleno de errores. Un amor que no hizo más que dejarte cicatrices, cuando lo único que yo quería era sanar las que tenías. Siento que mi amor te haya manchado, que haya sido más un peso que un refugio, que no supiera darte la paz que tanto buscabas.
Perdóname por cada lágrima que derramaste por mi culpa, por cada vez que mi amor no fue capaz de abrazarte como te mereces.
Perdóname por no saber amar, por no saber sentir… por no encontrar la manera correcta de demostrarte lo que significas para mí. Te juro que hice lo que pude, que puse cada parte de mí en este amor. Te juro que di todo lo que un alma rota puede dar, cada trozo de mi corazón, cada rincón de mis pensamientos pero, supongo, no fue suficiente… o tal vez, simplemente, no supe cómo amarte bien. No supe cómo darte la calma, la felicidad, todo aquello que tanto mereces y que yo no pude entregarte.
Lo más doloroso es que me ilusioné… tanto que llegué a crear una realidad que nunca existió, un mundo donde sólo estábamos tú y yo, donde nuestros caminos se unían y caminábamos juntos hacia un futuro que sólo yo pude ver. Me convencí de que había algo más, de que podíamos ser felices, de que este amor nos salvaría de todo pero solo era mi imaginación, un sueño que yo construí y en el que te puse a mi lado, aunque tú nunca estuviste realmente allí. Quiero olvidarte, pero no sé cómo…
No sé por dónde empezar. Quizás debería empezar por olvidar quién soy, por borrar cada parte de mí que aún lleva tu nombre pero, ¿cómo se olvida el amor? ¿cómo se borra algo tan profundo, tan lleno de vida? Enamorarme de ti fue lo más bonito que me ha pasado, fue como ver el mundo con otros ojos, como salir de la oscuridad y encontrar un lugar donde todo tenía sentido. Y ahora, olvidar eso es como volver al abismo… regresar a ese vacío del que tú, sin saberlo, me habías salvado.
Me dijiste tantas veces que nunca cambiaría… y tal vez tenías razón, aunque poco a poco lo estoy consiguiendo pero, ya es tarde. Tal vez soy ese que no puede avanzar, el que se queda atrapado en los recuerdos, en los «hubiera sido» y sé que eso no es justo para ti, que no es lo que mereces, pero aún así… aquí estoy, atrapado en este amor que no sabe morir, que no entiende de despedidas, que se aferra a ti como si fueras la única razón para seguir adelante.
Lo único que sé es que te amo… y no sé cómo dejar de hacerlo. No sé cómo sacarte de mis días, de mis noches, de cada espacio de mi mente donde te has quedado. Quisiera poder hacerlo, quisiera poder decir que soy fuerte, que puedo olvidarte, que puedo seguir sin ti pero estaría mintiendo, porque amarte ha sido lo único verdadero en mí, lo único que me dio vida, que me hizo sentir que había algo más allá de este dolor que cargo.
Te amo… y no sé cómo dejar de hacerlo. Y quizás eso es lo único que me queda, la certeza de que aunque no pueda estar a tu lado, aunque mi amor no haya sido lo que esperabas, siempre seré quien te amó sin condiciones, quien dio todo sin pedir nada, quien se quedó en silencio, amándote desde lejos, porque nunca supe hacerlo de otra manera.
Continuará…
Deja un comentario