…mientras tanto… cuídate y sé feliz pero llegado el día, vuelve.
Hoy ha llegado el día que tanto pospuse. Muy dentro de mí, aún tenía la esperanza de que volvieras, pero el tiempo pasa, y es mejor poner pausa a mis sentimientos por ti. Por favor, jamás olvides que te amé demasiado, más de lo que debí y, debería haber sido capaz de hacértelo ver claramente. Fuiste y serás lo más bonito que la vida me pudo prestar y, te extrañaré tanto como desde el primer día en que te fuiste.
Fuiste la persona que consiguió que pudiera imaginarme un futuro, un mundo contigo, pero todo se derrumbó. La vida fue injusta porque todo lo que hice, o no, fue buscando que tú estuvieras bien y me equivoqué en las formas pero, es lo que me tocó vivir.
Lo que tuvimos… ¡joder! el viaje terminó demasiado pronto, no es justo. Y me duele, me duele porque el poder expresar todo lo que siento me llegó demasiado tarde y porque no es fácil decir adiós a la persona con la que siempre quise pasar el resto de mi vida. Sin embargo, hay cosas que simplemente deben ser así.
Quiero pedirte algo: nunca me olvides, porque yo, jamás lo haré. También quiero darte las gracias por todo lo que compartimos. Gracias, gracias por dejarme hermosos recuerdos que adoro revivir… antes de dormir y al despertar, sobre todo en esos momentos, es cuando más te extraño.
Amé cada mirada, cada mensajito con corazoncito, tus celos, tu risa, tu felicidad. Amaba cuando te preocupabas por mí. Hay ocasiones en las que puedo verte en lugares donde alguna vez estuvimos juntos. Cómo desearía regresar al momento en que prometiste que jamás me dejarías solo. Pensé que todo duraría más tiempo, que en algún momento me dirías que sería para siempre pero, hoy, ya no estás.
Deseo de todo corazón que cumplas tus sueños y que no te detengas por nada en el mundo. Yo intentaré hacer lo mismo. Hazme sentir más orgulloso de ti, aunque ya no estemos juntos. Quizá la vida nos haga coincidir algún día o quizás en otra vida. Hasta entonces, te suelto.
Sé feliz, amor mío.
Sé muy feliz, que yo, desde la distancia, me alegraré por ti. Desde aquí, siempre le pediré a Dios que cuide de ti.
Te amo, S.
Continuará…
Deja un comentario