Ojalá estuvieras ahí y estas palabras fueran tuyas pero, por desgracia tengo que decírmelas a mi mismo.
También voy a quererte en esos días cuando no quieras ver a nadie, cuando cambies la rutina por una noche llorando en la cama abrazando a tu almohada.
También voy a quererte cuando te encierres en tu propia mente y busques desaparecer de todo porque en esos días malos quiero acompañarte incluso si no me quieres a tu lado.
Además, así como te quiero cuando todo es calma, también voy a quererte cuando el desastre llegue y la lluvia en tus ojos no pare, juntos de la mano, podremos con todo.
Ahora, como solía decirte cada noche, dulces sueños…
Continuará…
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