¿Qué tan fácil es juzgar lo que no has vivido?
El mundo te dice: ¡Olvídala!, ¡sácala de tu corazón!…Olvidar es una palabra tan fácil de decir, el problema surge cuando eso te ocurre a ti, ya no es tan fácil, ¿verdad?.
¿Qué tan fácil es decir que el tiempo lo cura todo?, realmente es muy fácil de decir, de pensar pero, el tiempo también duele, duele mucho porque cuando lo hace pasa mas despacio y más si transcurre sin lo que se ama, sin lo que sabes y, valoras lo que has perdido y más cuando eres consciente de que si ambos hubierais pedido ayuda, todo sería distinto ahora porque ambos os queríais… y mucho.
Que duro y difícil se hace saborear la realidad, una en la que el silencio es abrumador porque esa voz que te subía al cielo, esa mirada que te proporcionaba calma, esos abrazos que te otorgaban todo el cariño y el amor del mundo… ya no están, esa presencia desapareció y cayó en el olvido, en el del mundo entero, excepto en el tuyo, ya no está lo que rogabas al cielo porque jamás le ocurriese nada y que dabas las gracias porque pensabas que siempre te acompañaría en el camino.
¿Qué tan fácil se hace no sentir lo que se dice?, no sé para el resto del mundo cómo será, para una persona con alexitimia… es muy difícil no hacerlo, porque dicen que no sabemos sentir, que no somos empáticos pero… ¡joder!, se hace muy difícil y que difícil es decir qué se siente cuando dentro de ti hay millones de sentimientos que no sabes expresar pero que sólo tienen algo en común, a S.
Cuando se rompe un amor… que peor momento que este para descubrir lo que te pasa, aprender a reconocer y exteriorizar sentimientos (propios y externos), el mundo ha sido muy cruel conmigo en este sentido, a veces, preferiría no “saber sentir”.
No encuentro palabras para describir ese dolor que siento, esa sensación no es nada fácil de vivir porque decir o decidir olvidar es tan sencillo…
Eso sí, olvidar lo que el corazón ama… aquí ya entramos en otra historia.
Continuará…
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