He tomado una decisión, después de varios días dando vueltas a todo, me he dado cuenta de algo que me resulta difícil de entender pero que a la misma vez es un paso adelante. S, sé que si te veo con tu pareja es muy probable que me rompa porque te amo, te amo más que a nada en este mundo, incluso más que a mi mismo, en estos momentos pongo tu felicidad por delante de la mía cosa que jamás debería no tan siquiera haber pensado ya no digo aceptarlo como he hecho pero, ya no siento que te necesito, ya no siento que no soy nada sólo porque no estés a mi lado.
Al final, me estoy dando cuenta de que merezco una persona que esté dispuesta a quererme como soy, con mis traumas (que estoy trabajando para superar y lo haré poco a poco), con mis locuras, con mis gustos, con mis rarezas, que me ayude a aprender a sentir a su lado, que me acepte con mis fallos y me apoye para superarlos… y contigo no será así, si me has echado siempre tú a mi y al final, yo era el que lo hacía mal por hacerte caso e irme cuando sólo hacía lo que me pedías, porque me tomaba las cosas de forma literal lo cual se debía a mi trastorno y ahora que lo sabes, te ha dado absolutamente igual.
En cambio yo, te esperé, aunque sabía que no volverías.
A veces me pregunto si alguna vez pensaste en regresar. Si en algún momento extrañaste lo que fuimos, lo que compartimos, esas risas y promesas que creímos eternas porque yo, aunque intento seguir adelante, no he decidido dejar de esperarte. Cada día que pasa, cada noche que miro al cielo, me pregunto si también piensas en mí, aunque sea por un segundo, cada vez tengo más claro que no.
Duele admitirlo, pero a pesar de todo, no he dejado de desear que vuelvas. No he dejado de mirar el teléfono esperando un mensaje tuyo, una señal de que quizás, solo quizás, aún hay algo que nos une.
Sé que ya no somos los mismos, sé que el tiempo ha pasado y que nada garantiza que las cosas serían diferentes, por mi parte sólo lo hace: mi amor, mi trabajo, mi ganas de cambiar por ambos y… que eres tú.
Mi corazón, terco como siempre, sigue aferrado a la esperanza de verte volver, aunque mi mente me diga que es hora de dejarte ir.
Voy a dejar de esperarte por mi, por salvar mi corazón y por mejorar para mi y por mi, porque lo merezco y porque sólo te quise a ti tal y como eres con todo el pack, bueno y menos bueno.
Seguiré escribiendo y divagando por tu amor porque lo sigo sintiendo y ya no por intentar “tocar” tu corazón, me cansé de hacerlo por ese motivo, sólo lo haré porque me gusta, porque me hace sentir bien y porque quiero seguir soltando.
No sé si alguna vez entenderás lo que significaste para mí, pero si alguna vez te detienes a pensarlo, recuerda que yo nunca dejé de esperarte… incluso cuando sabía que no regresarías.
Nunca dejé de esperarte… hasta que dejé de hacerlo.
Continuará…
Deja un comentario