176. Soñé que sí pero desperté y… no.

By

Anoche soñé contigo.

Soñé que tus dudas se habían desvanecido, que tus «no puedo» se transformaron en un «te quiero» y que, después de estos meses, volvías sin vacilar, sin un pie en la puerta, sin el miedo abrazando tu espalda.

En ese sueño, tus manos no sólo me tocaban, me sostenían. Tus ojos no sólo me miraban, me hablaban y decían todo aquello que despierta callas, todo lo que tu orgullo encierra y tus labios temen pronunciar.

Soñé que sí, que esta vez tus actos respaldaban las palabras que tantas veces me repetiste: “prométeme que vamos a ser felices juntos y nos vamos a querer siempre”, que tu amor no era solo un eco vacío, que no me quedaría esperando señales que nunca llegan.

Soñé que nos dábamos la oportunidad de curarnos el uno al otro, de convertir las cicatrices en historias y el dolor en memorias que ya no pesaran.

Te sentí mía, por completo, sin sombras, sin excusas, pero…

¡Desperté!

El vacío a mi lado me recordó que tus pasos siguen detenidos o aún peor en dirección contraria a los míos, que mis errores y tus decisiones siguen siendo el muro que me impide alcanzarte.

Desperté y entendí que sólo fui importante por un rato en tu vida, un respiro entre tus dudas, un refugio a ratitos pero nunca el lugar donde quisiste quedarte.

Efímeros. Eso fuimos. Entre más deseaba quedarme contigo, más me desvanecía en tu vida. Entre más trataba de sostenernos, más nos soltábamos las manos.

Hoy despierto del sueño y acepto la verdad:

Yo no supe y tú te cansaste.

Ahora, mientras yo sueño con un «sí» tú vives en un «no».

Y aunque lo niegue, te sigo esperando, esperando que un día despiertes, mires a tu lado y decidas que también quieres soñar conmigo, pero sin que se sea sólo en mi sueños.

Lo malo de esto es que tengo que soltarte, tengo que “olvidar” este amor, necesito pasar página para dejar de sufrir por sufrir.

Anhelo despertar una mañana sin dolor en el corazón…

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario