Me enamoré, no sé cómo ni cuándo sucedió.. ni tan siquiera por qué.
Lo único que sé es que, de un momento a otro, me habías calado hasta los huesos y estabas en cada latido de mi corazón, en cada rincón de mis pensamientos.
Quizás fueron tus OJOS, esos ojos que, aunque trate, no puedo describir. Son tan únicos, tan llenos de vida, que cada vez que los pienso siento que podrían ser mi refugio, el lugar donde todo cobra sentido pero, no sé si fueron tus ojos…
Puede que haya sido tu VOZ.. esa voz tan tierna, tan dulce, que aún escucho en mi mente, como una canción que nunca se apaga. No es sólo una voz, es algo que me acompaña en los silencios, algo que me envuelve y me calma pero, no estoy seguro de que haya sido sólo eso…
Quizás fue tu SONRISA.. esa sonrisa tuya que ilumina todo a su alrededor, que hace que hasta el día más oscuro tenga algo de luz. Verte sonreír es como un regalo que quisiera guardar para siempre pero, tampoco sé si fue solo eso lo que me atrapó…
Tal vez fueron las letras de tu nombre, esas cuatro letras que aprendí a pronunciar en silencio, repitiendo una y otra vez, como un secreto que guardé sólo para mí pero, tampoco puedo asegurar que haya sido eso…
La verdad es que no sé qué fue lo que me llevó a amarte de esta manera, con una intensidad que me asusta, que me consume. No sé qué hizo que cada día, cada noche, cada sueño… estuviera lleno de ti, como si el universo entero se hubiera confabulado para recordarme que estás en cada parte de mí. Me aterra pensar que todo esto es un sueño, que podría despertar y descubrir que tú no sientes lo mismo. Tengo miedo, un miedo que no se va, un miedo que me carcome. Miedo de que este amor, tan fuerte, tan profundo, pueda perderse en la nada. Miedo de que un día me mire al espejo y me dé cuenta de que te has convertido en un recuerdo, un susurro que el tiempo se llevó. No quiero que eso pase…
No quiero que te vayas de mi corazón, así que me aferro a este sentimiento con toda mi alma, porque, en realidad, es lo único que me queda.
Es que me enamoré… y lo más doloroso es pensar que este sentimiento es un monólogo, que sólo mi alma grita tu nombre en la oscuridad, que mientras yo me consumo en este amor, tú has pasado página, sin ya sentirlo, sin entender lo que significas para mí. Me enamoré de una manera que no pensé posible…
Es que, tan sólo, me enamoré.
Continuará…
Deja un comentario