Sé que esta noche no podré irme a dormir sin decirte lo que siento. No quiero que este día o la noche pasen sin que sepas lo mucho que significas para mí, puedo darle mil vueltas, mil explicaciones, ahora ya mi interior me deja hacerlo pero, es simple, es directo: te amo.
Necesito explicarte que no es un amor cualquiera, no es un amor pasajero, es de esos que se siente en lo más profundo, que te empuja a apostarlo todo sin miedo, a entregarse sin reservas, sabiendo que te estás marcando un all-in con las peores cartas de la mesa.
Voy a lo grande, sin frenos, porque tú eres eso que me faltaba, esa parte que hace que todo tenga sentido.
Eres la única persona que se dio cuenta de que algo en mi no estaba bien, que no podía ser que ante las situaciones que vivíamos y conociéndome, sabiendo que no tengo maldad ninguna muchas veces actuara de determinada forma, la lástima es que no pidiéramos ayuda juntos porque entonces, seguro que la situación ahora sería muy distinta.
Sueño despierto con, de nuevo, poder robarte un beso y con esos ojos tuyos que, cuando me miran, hacen que el mundo entero se quede en pausa.
Quisiera haberte podido mostrar todo eso que no pude en su momento y que pudieras ver en mí todo lo que soy, mis luces y mis sombras, y que aún así, eligieras quedarte.
He llenado mi vida con detalles que llevan tu nombre. Cada rincón, cada pensamiento, cada sueño está marcado por ti y ahí, guardo la llave, esa que abre la puerta de lo que fuimos y de lo que podríamos haber llegado a ser.
Si decidieras volver en algún momento, lo siento, pero no volveré a dejarte marchar ni a permitirte que intentes alejarme cuando algo no nos vaya de cara, me aferraré a ese amor tan fuerte que te será imposible porque… tengo una vida y sólo quiero vivirla contigo.
No se trata sólo de hoy, ni de mañana, sino de una historia que te quiero regalar, un capítulo tras otro, para que lo que fuimos quede en este mundo, inmortalizado en cada sonrisa, en cada mirada cómplice. Que lo nuestro sea nuestro y de nadie más sin que a nadie tenga porqué importarle, sin que nada ni nadie lo toque, puro, nuestro.
Hoy y siempre, te elijo y te elegiré y, quiero que lo sepas: lo que ofrezco es todo, es profundo, es de verdad.
Todo tuyo, todo nuestro.
Quizás, solo quizás, eso de que los sueños, sueños son, por una vez y aunque tarden puedan hacerse realidad.
Buena vida, S.
Continuará…
Deja un comentario