Y de repente…
Ya no peleas.
Ya no reclamas.
Ya no exiges.
Ya no preguntas por qué.
Sólo observas.
Te alejas.
Aceptas…
Y dejas ir.
Continuará…
By
Y de repente…
Ya no peleas.
Ya no reclamas.
Ya no exiges.
Ya no preguntas por qué.
Sólo observas.
Te alejas.
Aceptas…
Y dejas ir.
Continuará…
Deja un comentario