Alejarte de una persona de la que darías cualquier cosa por no hacerlo es… demasiado difícil pero es de las cosas más valientes y a la misma vez más dolorosas que existen, más cuando sabes el potencial que tenéis juntos, lo que estás seguro que sois capaces de hacer de la mano si os lo propusierais. Esa maldita batalla entre el “debes irte” y el “quiero quedarme”, ese debate continuo en el que tu mente te dice “vete” y tu corazón te dice “inténtalo, quédate un poco más, un último intento porque vuelva, porque estéis bien, podéis conseguirlo juntos” pero que difícil es decirle “adiós” a la única persona a la que jamás en tu vida te cansarías de decir “buenos días, bonita”, lo malo es que “a veces”, “no hay más veces”.
Continuará…
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