Al principio, pensé que sólo hablaríamos un rato, que tu intención era solamente volver a establecer contacto y que nos pusiéramos al día para saber cómo nos iba a cada uno y, bueno, me resultó raro al principio porque realmente no terminamos bien, aunque durante ese café, que pareció más una sobremesa por el tiempo, tuvimos una conversación madura donde aclaramos varias cosas que nos pasaron cuando estuvimos juntos, también es mucho más sencillo ahora que puedo no quedarme callado ante todo y expresarme como antes no podía, explicar lo que siento en cada momento y poner en contexto situaciones que me desagradaban y antes aguantaba y guardaba dentro por no ser capaz de soltar y que al final, dinamitaban todas mis relaciones, eso sí, debo ser sincero, pensé que en un par de días cada uno volvería a su vida pues ya había quedado todo atrás hacía bastante.
Todo lo que habíamos vivido fue hace mucho tiempo ya y esas chispas que en su día hubo entre nosotros se supone que se apagaron hace varios años ya.
Y, mírame ahora, ha conseguido que por instantes, S, se me vaya de la cabeza y le robe un ratito de protagonismo.
Me he vuelto a emocionar cuando recibo un mensaje y… ¿será ella?.
Me desconcierta que no fuera capaz de olvidarme… me hace pensar ciertas cosas.
¿Quién sabe si podré recuperar la ilusión por el amor?
Gracias, por reaparecer y recordarme cosas que había olvidado.
Ahora llega para mi, mi gran duda, el momento que no pensé que llegaría, qué hago: ¿sigo esperando u olvido? ¿pasado reciente o escribir un futuro nuevo sin S?
La disyuntiva en la que me encuentro me tiene un poco trastornado, la verdad, pero…
Continuará…
Deja un comentario