Nunca obligaré ni volveré a rogar a nadie que se quede a mi lado, si crees que puedes encontrar a alguien que te trate con respeto, te cuide, se preocupe por ti, en definitiva, a alguien mejor que yo en otro lugar, entonces, adelante, no te detendré.
He comprendido que la vida da demasiadas vueltas y es demasiado corta como para aferrarse a alguien que quiere irse, que ha dejado de valorarte, que ha dejado de amarte.
Yo creo en la libertad, en la verdad de los sentimientos, si digo que te amo, lo haré incluso cuando hayas pisoteado mi corazón en mil ocasiones pero llegará el momento en que me daré cuenta de que es sufrir por sufrir.
Si debes quedarte, que así sea pero, que sea porque tu corazón dice que es ahí donde perteneces, no porque yo te lo pida.
Merezco a alguien que vea mi valor, que vea más allá del exterior, que sea consciente de lo que hay dentro y el motivo por el que antes no lo dejaba salir, que entienda lo que traigo y puedo aportar a su vida.
No quiero a nadie que se quede conmigo por miedo a la soledad, por costumbre o porque soy “cómodo de llevar”.
Quiero a alguien que se quede porque no se imagina la vida sin mi.
La puerta siempre está abierta, eres libre de irte en cualquier momento así si crees que tu felicidad está en otra parte no me interpondré en tu camino, si un día quieres regresar… pregunta antes.
Mientras tanto, seguiré adelante, seguiré construyendo mi propia vida para sentirme totalmente pleno.
Mi felicidad no dependerá nunca más de tu presencia ni de la de nadie, sólo de mi propia capacidad para crecer, de obtener una mejor versión de mi día a día, todos los días.
Continuará…
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