Me estoy repitiendo una y otra vez a mi mismo: aléjate en silencio y deja que tus acciones hablen más fuerte que tus palabras.
Llega un punto en la vida de todos en el que tenemos que tomar una decisión, lo mejor es no hacerlo de forma ruidosa ni dramática sino hacerlo de forma tranquila pero poderosa.
Tengo que tomar la elección de dejar atrás personas y situaciones que ya no se alinean con la dirección a la que dirijo mi vida, que me sacan del camino y me provocan más dolor que buenos momentos.
A veces, el silencio suele tener más peso que las palabras. No se trata de contarle mis planes a todos, se trata de demostrárselo a través de mis acciones.
A veces, la mejor manera de crecer es irse en silencio y con gracia, sin explicaciones, porque si además, estas molestan… es mejor callar y actuar.
El crecimiento ocurre cuando actúas de manera consistente hacia tus metas ya sea aprendiendo, trabajando en tus habilidades o enfrentándote a tus miedos.
He de tener en cuenta que si alguien no es bueno para mi, debo escuchar esa voz interior y mi bienestar debe ser mi prioridad.
Óscar, recuerda que no se trata de odiar ni despreciar a nadie sino de cuidarte y proteger tu energía para dedicarla a lo que realmente te importa.
No debo olvidar que mi crecimiento depende de mi mismo, nadie me pondrá una alfombra roja nunca.
Continuará…
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