Me aferré a ti tantas veces, aún cuando la vida me decía una y otra vez que era tiempo de dejarte ir.
Me aferré a ti por temor a perder los momentos que habíamos pasado porque sentía que superarte era olvidarte y que olvidarte iba a significar deshacerme de todo lo que significabas tú y en aquel tiempo formabas gran parte de mi, así que olvidarme de ti iba a suponer olvidarme de mi.
Entonces llegó el día en que tuve que enfrentarme a la vida y a tu recuerdo solo y nada había sido tan dificil antes. No fue fácil, salir por mi cuenta mientras veía como continuabas con tu vida.
Me aferré a ti aún cuando no me dabas motivos para hacerlo. Después de tanta niebla, dolor y desesperación logré verme una vez más.
Me aferré a un amor que había quedado en el pasado y a una persona que ya había logrado superarme. Nunca es bueno aferrarse a nadie.
Probablemente jamás te lo diré pero aún en estos tiempos donde ya no espero nada de ti, aún cuando ahora estoy resurgiendo de entre las sombras, aún, en ocasiones, sigo aferrándome al amor por ti que jamás pudo morir, al amor que sólo logré enterrar en lo más profundo de mi corazón…
Continuará…
Deja un comentario