Tengo la certeza y creo firmemente que a menos que estemos luchando, no estamos actuando adecuadamente.
La gran mayoría de nosotros batallamos con nuestros pensamientos, nuestros sentimentos, inclusive con otras personas.
Luchamos con los problemas financieros, los problemas de familia y los problemas personales.
Llegará un momento en que me diga a mi mismo: «¡Estoy cansado de luchar!»
Bueno, ¿sabes qué? cuando tomes la decisión de dejar de luchar, dejarás de hacerlo, es posible que cuando dejes de luchar, las cosas mejoren.
La lucha va contra la corriente. Crea cansancio en la mente y en el cuerpo. Cuando estás cansado, te enfermas. Si te enfermas, debes tomar una decisión y comprometerte a hacer todo lo que esté en tu poder para mejorarte. El poder está en el compromiso de no hacer nunca aquello que te enferma.
La clave es la decisión de no cansarte nunca de hacer lo mejor, lo bueno y lo adecuado para ti.
No debo darle poder sobre mí a nada y justo eso es lo que estaba haciendo en mi situación con S, dar el poder de sentirme mal por algo que se escapa de mi propio control.
Continuará…
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