Deja que las cosas se rompan, deja de esforzarte por mantenerlas pegadas, deja que la gente se enfade, deja que te critiquen, su reacción no es tu problema.
Deja que todo se derrumbe y no te preocupes por el después, ¿a donde iré? ¿qué voy a hacer?
Nadie se ha perdido por el camino, nadie se quedó sin refugio, lo que está destinado a irse, se irá, de todos modos, lo que tenga que quedarse, seguirá siendo.
Lo cierto es que demasiado esfuerzo nunca es buena señal. Demasiado esfuerzo es signo de conflicto con el universo.
Relaciones, trabajo, casa, amigos y grandes amores, riega cuando puedas, habla y baila pero luego deja que florezca y que las hojas secas se arranquen solas.
Lo que se va, siempre deja espacio para algo nuevo, son las leyes universales y no pienses que ya no hay nada nuevo para ti, sólo que tienes que dejar de contener lo que hay que dejar ir.
Sólo cuando tu viaje termine, entonces terminarán las posibilidades pero, en ese momento deja que todo se derrumbe, deja ir, déjalo ser.
Continuará…
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