«No quiero buscar a nadie más. Quiero intentarlo contigo hasta que nos salga bien.
Estas palabras no son sólo un deseo, son una promesa. Una promesa de amor valiente, de no rendirme, de caminar junto a ti incluso cuando el camino se ponga más y más difícil.
S, contigo, no se trata de buscar la perfección, sino de construir algo real, algo que valga la pena, cada intento, cada abrazo, cada lágrima, cada sonrisa y por supuesto, cada uno de los malditos días de nuestra vida.
Mientras te digo buenas noches, no dejo de imaginar e ir relatándote cómo será el futuro si seguimos eligiéndonos. Tal vez habrá días nublados o de “parece que va a llover” pero estoy seguro de que habrá mañanas llenas de luz, de risas compartidas y de abrazos que lo sanan todo. En cada uno de esos momentos, estarás tú, con tu magia, con tus imperfecciones perfectas y con ese jodido corazón que me hace querer mejorar cada día.
Te voy diciendo todo lo anterior mientras nos abrazamos y te vas quedando dormida sobre mi pecho, entonces, te susurro: duerme bien, mi reina y sueña, sueña con todo lo que vamos a lograr juntos, con todo lo que vamos a ser capaces de crear si seguimos apostando por este «nosotros».
No quiero que esto sea pasajero, quiero que sea eterno, tan eterno como las estrellas que hoy iluminan nuestra noche.
Buenas noches, mi razón de ser, mi causa para intentarlo siempre, para la persona más especial de mi mundo.”
Ha sido un día intenso, lo cierto, es que lo fue tanto que cuando terminé de desearte todo esto mientras te incorporabas y ahora eras tú quien me susurraba al oído que todo saldría bien, que íbamos a permanecer juntos toda nuestra vida hasta hacernos viejitos y me tomabas de las manos al hacerlo… desperté, todo había sido un bonito sueño que finalizó al abrir los ojos.
Eso sí te prometo dos cosas:
- Que pase lo que pase siempre te desearé buenas noches, aunque no te lo diga.
- Que jamás te faltarán un abrazo y una sonrisa por mi parte si lo necesitas, y aquí lo reafirmo, pase lo que pase.
Continuará…
Deja un comentario