Creo que cuando puse el nombre al blog debí pensarlo un poco mejor, creo que debí llamarlo “memorias de un alma rota”.
Hay algo que duele aún más que un corazón roto y es que te rompan el alma porque, ¿sabes? un corazón roto por doloroso que sea sólo es una expectativa puesta en alguien que no la pudo cumplir y esto, es un proceso que tarde o temprano vas a lograr superar, tal vez te pueda llevar meses, quizás un año o dos pero en algún punto logras superar un corazón roto.
Sin embargo, la vida, en alguna ocasiones, ocurre una conexión tan profunda con alguien… llegas a amar tanto a una persona que cuando se termina esa relación no solamente sientes que se te rompe el corazón, sientes también que se te rompen el alma y eso es algo que muy pocas personas logran entender y quienes no lo entienden te van a dar lo mismos consejos de siempre: “sigue adelante”, “olvídalo”… pero quienes lo hayan vivido tienen un argumento totalmente distinto.
Esas personas te dirán que no sólo es continuar, que tienes que hacer un alto en el camino, que tienes que vivir un proceso y que cuando te rompen el alma es algo que probablemente nunca en tu vida vayas a superar, pero la promesa es: si eres paciente y vives tu proceso, en algún punto del tiempo vas a sanar esa herida y va a terminar siendo solamente una cicatriz que eso sí, te va a acompañar el resto de tu vida, y en algún punto estarás listo para continuar.
Continuará…
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