384. Despertar

By

Te rogué porque estaba convencido de que valías la pena, no por falta de dignidad.

Te pedi perdón porque reconoci mi error, no por que sea débil mi corazón.

Te extrañe, porque te idealicé tanto que todo el tiempo compartido que mi mente recuerda es hermoso, no porque no pueda vivir sin ti ni porque realmente fuera así.

Fuí tu refugio en la tormenta, pero cuando salió el sol, me dejaste bajo la lluvia.

Me di cuenta que estaba persiguiendo a una persona que realmente no quería estar conmigo, pero que le gustaba tenerme siempre ahí recibiendo todo el amor y todo lo bonito que tenía para ofrecerle sin tener que ofrecerme nada a cambio, sólo una pizca de atención cuando más le convenía.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario