De rogar y de esperar…
Que cosas, ¿verdad? creíste que no pasaria.
Hoy ese amor, este hombre te dice adiós…
Hoy de golpe quizás te asombres porque este hombre intenso en su amor hacia ti, no es el mismo, no es aquel que sufría esperando tus respuestas de WhatsApp a sus palabras, hoy sólo recibirás
silencio…
Ya no te escribo tanto, te amaba, no imaginas cuánto me importabas, hubiera dado todo por ti, pero me alejaste poco a poco, con tu indiferencia, con tus mentiras, con tus juegos…
No te diste cuenta de que era diferente al resto de hombres, de que sentía diferente, tuve miedo de alejarme, aunque llegó un momento en que fui lo suficientemente fuerte como para dejarte ir, para que seas feliz en el lugar que elegiste, ¿sabes cuánto dolor le causaste? creo que sí pero también creo que eso es lo que menos puede importarte.
¿Tienes idea de todas las noches que no conseguí dormir por pensar en ti?, ¿preguntándome qué cojones hacía mal? Y lo único que hice mal era esperarte mientras me utilizabas como si fuera una cometa, me soltabas cuerda y cuando veías que me alejaba un poquito tirabas de ella para engordar tu maldito ego.
No, ya no me tienes, ya no te escribo tanto, ya no te llamo más, cuando te escribo ya no te digo las cosas bonitas que te decía antes, se que tardo en contestarte, y no porque quiera castigarte, simplemente, estoy demasiado ocupado en nada para responderte corriendo como hacia antes.
No, no, no es de rencor, sólo que ahora he puesto mis prioridades en orden, cuando antes eran nada más que tú, incluso antes que yo mismo, pero me enseñaste, que de ti ya no debía esperar ni siquiera un «buenas noches» o un «buenos días».
He seguido adelante, con mi sufrimiento, empecé a darme cuenta que era un amor no correspondido y es más, posiblemente nunca llegaste a sentirlo, ese dolor me cambio y al final, he renunciado a ti, a seguir complaciéndote en todo, en salir corriendo a por cualquier cosa que necesitaras, a empeñarme en intentar facilitarte todo, así, comencé a mirar por mi, a reír, a divertirme… ahora, no lo creo porque tu ego y tu capacidad de pensar que estás por encima de cualquier cosa que a mi se refiera, puede que comiences a darte cuenta de lo increíble que era contigo…
Bueno, pues lástima que sea demasiado tarde, por que ya nos perdimos, primero porque el no supo y después porque tú no quisiste, lógico porque seguramente sólo fue alguien de paso para ti por mucho que me quisieras “vender” otra cosa mientras estuvimos juntos, al final, no valoraste todo lo que hizo porque te quedaras, hubo un tiempo en el que tú eras su mundo, su todo, la razón de su sonrisa, así que, por favor, si un día lo sientes así, no vengas con tu «te extraño».
Porque a pesar de todo el dolor que me causaste, te amo como el primer día, sólo que ya no confío mas en ti, ni en tus palabras…
Lo hubiera dejado todo sólo por verte sonreír, estaba enamorado de ti sin importar nada ni nadie, pero lo dejaste ir…
No era malo y lo sabes, no sólo no era sino que además, aún cuando quería serlo no era capaz porque no es la forma en que entiendo el mundo, si me hubieras conocido bien, te habrías dado cuenta que solo vivía por ti y tú sólo me dejaste con el corazón en mil pedazos… y posiblemente fuera el hombre de tu vida o no pero si estoy seguro que habría dado cualquier cosa por hacerte feliz.
Los hombres también se cansan de rogar y de esperar…
Continuará…
Deja un comentario