Anoche estuve hablando solo, como tantas veces lo hago, y en medio de mis palabras, tu recuerdo me respondió.
No fue tu voz, no eras tú, pero sentí que estabas cerca, como un eco que se niega a desaparecer del todo.
Me pregunté cómo estás, si piensas en mí a veces, si guardas algún momento de lo que un día fuimos.
Y aunque sé que no volverás, que mi cabeza tampoco quiere que lo hagas, que todo quedó atrás, en mi corazón tu recuerdo sigue aquí, vivo, dentro de mí.
A veces me pregunto si es bueno o malo esto, si es sanación o es dolor, si es amor o solo un sueño.
Mientras hablaba, y tu recuerdo me escuchaba, sentí que no estoy tan solo, que algo de ti aún me abraza.
Y tal vez eso sea suficiente, al menos por hoy, para seguir caminando, con tu recuerdo a mi lado.
Continuará…
Deja un comentario