405. En este momento, todo cambió

By

Al final, me costó muchísimo, muchos llantos, muchas noches con el corazón en la mano, días eternos de dolor por todo el cuerpo pero, cuando después de ofrecerme a hacer por ella algo que me costaría pero que haría sólo y exclusivamente por su felicidad, justo ese día fue la primera vez que la vi con él, no había otro momento, tenía que ser el día en el que me ofrecí a hacer el gesto más desinteresado de mi vida sólo porque estuvieras en paz contigo misma.

Entonces, lo entendí todo, me prometí que aunque me doliera verlos juntos, yo no iba a conformarme con las migajas y con intentar hacerte sonreír cuando lo necesitaras aunque yo estuviera roto por dentro.

En ese instante comprendí que el amor real no se ruega, no se duda, no te lastima. Se siente, se vive y te da paz.

Repito, me dolerá verte con él pero ese daño ya no será por mi propia culpa, será uno que tú me hagas desde tu conocimiento y tu conciencia, no seré yo el responsable del mismo porque yo, ya hace tiempo que sólo quiero sanar de ti.

Lo bueno de que me ocurriera esto es que a partir de ahí, de que mi maldito corazón decidiera de una vez por todas hacerle caso a la cabeza, me han empezado a ocurrir una serie de cosas que han trastocado, absolutamente, todo mi mundo.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario