Ambos hemos dado muchas vueltas ya, hace mucho tiempo que la vida nos separó y no sé por qué ha vuelto a poner a uno en el camino del otro y viceversa.
No quiero ilusionarme, tampoco que lo hagas tú porque ni quiero fallarte yo ni que me hagan daño pero, ¿qué tal si nos dejamos de miedos y sentimos? dejemos de buscar razones y sólo conozcamos de nuevo, veamos lo que nos une, cojámonos de la mano y empecemos a trabajar juntos.
Encontrarnos de nuevo, no ha sido un accidente, ha sido la respuesta a lo que nunca dijimos en voz alta. Podríamos no habernos vuelto a ver, haber dejado pasar la oportunidad de volver a hablar, pero decidimos apostar y quién sabe, ¿y si ganamos?
Si estás dispuesta… nos arriesgamos. No por ser valientes, sino porque algo en nosotros nos hace pensar que vale la pena. Cada palabra, cada instante, cada momento, cada futuro mensaje, cada canción…
Todo lo que hemos vivido en nuestras vidas nos ha traído hasta aquí, hasta este momento, al lugar donde sentir es inevitable.
Aunque las dudas siempre rondan, al menos, a mi, tengo miedo, lo reconozco pero, hay algo más fuerte que me impulsa, creo que a ambos lo hace y es esta conexión que ni el tiempo ni la distancia parece que pudo romper.
Aún no sé si esto derivará en amor, no tiene garantía, pero tampoco la necesito. Sólo hace cuatro días que nos reencontramos y la cantidad de cosas que nos hemos contado, parece que no hubiese pasado el tiempo.
Te dejé hace nada en casa (por cierto, al llegar al garaje… tengo un tornillo en la rueda, ¿puede ser el que me has hecho perder?) y me puse a escribir todo esto y… se siente como un salto al vacío, donde el aire me envuelve y es como si el miedo al dolor hubiera desaparecido.
No será perfecto desde el minuto uno pues la situación en la estamos nos hará “trabajar” si queremos poder tirar para adelante y no es fácil, pero será nuestro y en ese «nuestro» encuentro la certeza de que vale la pena arriesgarlo todo y que apostemos, no por intentarlo sino por hacerlo realidad.
Así que, ¿qué tal si seguimos apostando? no por un final perfecto, sino por cada momento, cada risa, cada abrazo, todo lo que hará que esto tenga sentido. El futuro no está escrito, pero si tú estás en él, mejor dicho, si decidimos elegirnos en él, estoy seguro que todo estará bien.
Veamos hasta dónde podemos llegar juntos pero si aparece alguna piedra en el camino, prometo no soltarte de la mano y que con el esfuerzo de ambos podamos apartarla para seguir avanzando a la par.
Continuará…
Deja un comentario