451. La belleza de ser querido por quien eres

By

Anoche, sin esperarlo, dijiste algo que se quedó grabado en mí. Al principio, no supe cómo reaccionar, no porque no lo sintiera, sino porque tus palabras necesitaban un momento de verdad para ser entendidas, asimiladas con calma, con el corazón más que con la cabeza.

“Estoy empezando a quererte, me estoy enamorando de ti y lo estoy haciendo por lo que eres y no por lo que puedes llegar a ofrecerme.”

Quizás no lo sepas, pero esta es una de las cosas más bonitas que me han dicho jamás. Porque en un mundo donde tantas veces me he sentido insuficiente, tú llegas y me haces sentir que ya soy suficiente. No por lo que podría llegar a ser, no por lo que el tiempo pueda moldear en mí, sino por lo que soy ahora mismo, con todo lo que llevo dentro, con mis aciertos y mis errores, con mis miedos y mis certezas.

Tú me ves. No a una versión mejorada de mí, no a la persona que podría llegar a ser en el futuro, sino a la persona que ya soy, aquí y ahora. Y eso, J, no sabes lo que significa para mí.

Gracias por eso. Gracias por no buscar en mí algo que no soy, por no esperar más de lo que tengo para dar, por no querer cambiarme, sino simplemente elegirme así.

Si alguna vez te preguntas qué impacto tienen tus palabras en mi vida, qué dejan dentro de mí, recuérdalo hoy, cuando leas esto. Recuérdalo cuando veas mi sonrisa, cuando notes cómo mi mirada se pierde en la tuya, cuando sientas la fuerza con la que te abrazo. Porque todo eso es mi forma de decirte lo que aún no sé expresar en voz alta.

Y quizás aún no sepas cuánto significa para mí lo que estamos construyendo, pero créeme cuando te digo que lo siento, que lo valoro y que me haces muy feliz.

Buenos días, mi niña. No sabes las ganas que tengo de volver a verte.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario