549. Amar sin perderte

By

Amar… qué palabra tan intensa. A veces creemos que amar de verdad es aguantar, resistir, esperar. Que el amor es tener paciencia incluso cuando el alma se nos rompe un poquito cada día. Que si queremos lo suficiente, si damos lo mejor de nosotros, si somos lo bastante buenos, entonces la otra persona cambiará, entenderá, volverá.

Pero no es así.

El amor no debe doler constantemente. No debe arrastrarte ni exigirte que te olvides de ti.

El amor no debería ser una lucha interna en la que te deshaces por dentro mientras sonríes por fuera.

A veces me he contado la historia de que si esperaba lo suficiente, si demostraba más cariño, más comprensión, más entrega… entonces todo encajaría. Pero lo cierto es que no podemos obligar a nadie a ver nuestro valor si nosotros mismos no lo protegemos.

Y ahí es donde empieza el verdadero problema: cuando confundes paciencia con abandono propio.

Cuando aguantas más de lo que puedes porque crees que eso es amor.

Cuando callas lo que duele porque te da miedo perder.

El amor sano no te exige desaparecer para que el otro brille.

El amor de verdad no te desgasta, no te apaga, no te pide que seas menos tú.

Y sí, es difícil verlo cuando estás dentro. Es difícil aceptar que, a veces, amar también es dejar ir.

No para rendirse, sino para salvarte.

No porque no quieras, sino porque también te mereces que te quieran como tú sabes hacerlo.

Mereces reciprocidad.

Mereces tranquilidad.

Mereces sentir que no tienes que justificar cada gesto, ni demostrar constantemente tu valor.

Porque si tú no te eliges, nadie lo hará por ti.

Así que sí, ama con todo. Pero no te pierdas. No te borres. No te olvides.

Y si llega el momento en que el amor te pesa más de lo que te sostiene, no tengas miedo de soltar.

Porque el amor también es saber decir: “Hasta aquí. Porque me quiero. Porque ya me di todo intentando darte a ti.”

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario