550. Cada segundo contigo es un refugio

By

No sé si te pasa, pero a veces hay momentos que se sienten eternos, aunque solo hayan durado unos minutos. Momentos tan sencillos, tan cotidianos… y aun así, dejan una huella que no se borra.

Eso me pasa contigo.

Una mirada, un gesto, una palabra que parece no tener importancia para el resto del mundo, pero que para mí lo cambia todo. En mitad del caos, tú eres esa pausa. Ese suspiro que me recuerda que no todo tiene que ser complicado. Que hay cosas —pocas— que simplemente son bonitas sin necesidad de entenderlas.

No necesito grandes planes ni promesas infinitas. Me basta un paseo corto, una conversación sin guiones, una carcajada compartida o un silencio en el que todo encaja. Me basta tu presencia, incluso cuando no decimos nada. Porque contigo, incluso el silencio se siente lleno.

Y lo curioso es que, cuando no estás, esos recuerdos siguen ahí. Aparecen cuando menos lo espero. A veces, en medio del trabajo, o mientras cruzo una calle cualquiera… y sonrío. Porque vuelvo a ese instante, y es como si estuvieras ahí otra vez. Como si ese segundo me abrigara por dentro.

Quizá nunca te lo dije así, pero cada minuto a tu lado lo guardo como si fuera oro. Porque lo es. Porque eres tú. Porque lo que provocas en mí no tiene comparación.

No sé qué pasará mañana, ni dentro de un mes, ni dentro de un año. Pero hoy, ahora, quiero que lo sepas:

cada segundo contigo se convierte en un refugio.

Y no hay tesoro más valioso que ese.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario