559. En el reflejo de tus ojos

By

En el reflejo de tus ojos, donde el cielo y el mar parecen encontrarse en calma, descubrí la belleza de un amor que no pide permiso, que simplemente llega… y se queda.

Hay algo en tu mirada que trasciende el tiempo, un sentimiento sin fecha de caducidad, sin condiciones, sin explicaciones. Cada vez que tus ojos se cruzan con los míos, encuentro una paz que no sabía que necesitaba. Una certeza que habla sin palabras.

Llevas en la pupila un reflejo que ni yo mismo alcanzaba a ver. Un reflejo de mí, de quien soy cuando me siento mirado con amor, con ternura, con comprensión. Porque en tu mirada no solo me veo… me reconozco.

Ahí, en ese rincón claro de tus ojos, también habita un secreto. Uno que no sé explicar, pero que me ha conquistado sin esfuerzo, como si ya perteneciera a mí antes de saberlo.

El color de tus ojos tiene algo de magia, algo de hogar. Un brillo que no se apaga, que brota incluso en el silencio, en un suspiro, en el instante en que todo se detiene y solo quedamos tú, yo… y ese reflejo.

En tu mirada se encuentra la certeza de no estar solo. Aunque haya distancia, aunque la vida a veces nos empuje en direcciones inciertas, ahí estoy. Reflejado. Presente. Amado.

Y cuando me dejo llevar por ese reflejo, puedo ver un futuro que no da miedo. Un camino compartido, lleno de promesas que no se gritan, pero que se sienten. Mano con mano. Corazón con corazón.

En tus ojos se dibuja lo que no siempre me atrevo a decir: que hay algo profundamente perfecto entre tú y yo. Que tal vez no exista fórmula más clara para el amor que esa forma en la que me miras, y yo… dejo de tener dudas.

Porque en el reflejo de tus ojos, hay arte. Hay alma. Hay historia.

Y sobre todo… hay un nosotros.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario