571. Hoy comienza un nuevo ciclo

By

Hoy amanece distinto. No porque el cielo haya cambiado ni porque la vida me haya dado un giro inesperado, sino porque he decidido que comience un nuevo ciclo. Un periodo en el que no quiero repetir errores, en el que por fin me atrevo a mirar hacia adelante con decisión, sin que el pasado tire de mí hacia atrás como solía hacerlo.

Durante mucho tiempo estuve atrapado en dinámicas que no entendía, anclado a patrones que me desgastaban sin darme cuenta. No sabía poner límites, confundía el amor con el sacrificio constante, y me olvidaba de que, para dar lo mejor de mí, primero tenía que aprender a quererme como soy.

Hoy sigo en proceso, sí, y sé que aún me queda camino. Pero por primera vez siento que estoy caminando en la dirección correcta.

No estoy solo. A mi lado tengo a alguien que me quiere de verdad, que no intenta cambiarme ni salvarme, sino simplemente acompañarme. Que me ofrece su mano sin ataduras y me recuerda cada día que merezco estar bien. Y también están quienes, sin quedarse, me dieron el empujón que necesitaba para salir del fondo, para mirar a mis demonios y, en lugar de rendirme ante ellos, dar un paso más.

Ellos —y yo mismo— me han ayudado a comprender que la mejor versión de uno no se alcanza cuando todos la aplauden, sino cuando tú la reconoces y la abrazas, cuando dejas de intentar encajar y empiezas a vivir siendo tú. Porque esa es la única manera de ofrecer al mundo algo auténtico, algo real, algo verdaderamente tuyo.

He aprendido —y sigo aprendiendo— que no pasa nada por tropezar si el paso siguiente te lleva más lejos. Que no hay vergüenza en admitir que te perdiste, siempre y cuando estés dispuesto a encontrarte. Que marcar límites no es cerrar puertas, es cuidar de ti mismo lo suficiente como para no dejar entrar lo que duele más de lo que suma.

Hoy empieza un nuevo ciclo. Y, aunque aún no sea mi mejor versión, sé que está en camino. Porque por fin entendí que no se trata de perfección, sino de paz. Y en esta búsqueda de calma, de sentido, de verdad… me elijo.

Porque si yo no me tengo, nadie podrá tenerme de verdad.

Y esta vez, voy a tenerme.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario