Si esta noche me duermo antes que tú, solo quiero que, cuando leas esto, sonrías un poco y sepas que te estoy soñando.
Que en mi descanso hay calma porque tú estás aquí, porque tus pasos hoy también han compartido camino conmigo y tu presencia sigue abrazándome incluso con los ojos cerrados.
Gracias por quedarte, por hacer de estos días una tregua para el alma, por llenar de ternura hasta los silencios.
Si esta noche me ganas tú al sueño y soy yo quien te arrope, te miraré un segundo más antes de cerrar los ojos y pensaré, como cada noche contigo: qué suerte tengo de que seas mi lugar para descansar… y para despertar.
Descansa, mi amor.
Aquí estoy.
Y aunque duerma, sigo contigo.
Continuará…
Deja un comentario