584. Cuando te pienso sin querer

By

Hoy me desperté contigo en la cabeza.

No sé si fue un sueño que ya olvidé, o un olor que se coló entre las sábanas y me devolvió a esos días.

Tú y yo, un domingo sin ruido, la persiana a medio abrir, el café recién hecho y esa forma que tenías de acurrucarte cuando sabías que no había prisa.

Quizá no fue nada.

O quizá fue todo, de golpe, sin permiso.

No busqué recordarte.

No me fui a dormir pensándote.

Y aun así, ahí estabas esta mañana, como si el tiempo no hubiera pasado y los días de descanso aún fueran tuyos.

No me dolió al principio.

Solo fue una imagen, una de esas que llegan suaves, como una caricia sin dueño.

Pero luego me senté en la cama, solo, y me di cuenta de lo que ya no eres.

No estás.

No porque no puedas, sino porque elegiste no hacerlo.

Y yo, que tantas veces quise entenderlo, hoy vuelvo a preguntarme por qué.

¿Por qué ese recuerdo tan cálido viene justo hoy, cuando estoy aprendiendo a querer de nuevo, cuando alguien me espera sin máscaras, cuando empiezo a sentir que puedo ser feliz sin mirar atrás?

No sé cómo funciona la memoria.

No sé qué hilos tira, ni por qué ahora.

Pero sé que te pienso sin querer, y eso me incomoda.

Me desordena por dentro.

Porque no quiero que estés.

Ya no.

No ahora que por fin me están curando desde un lugar en el que no duele.

Y aun así, apareces.

Quizá solo necesitaba escribirte una vez más, de esas que ya no esperan respuesta, solo el alivio de soltar.

Porque aunque el recuerdo haya venido sin avisar, aunque esta mañana tuviera el sabor de lo que fuimos,yo ya no soy el de antes.

Y tú, aunque hoy duelas un poco, ya no eres mi casa.

Y que suerte la mía…

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario