Introducción de la serie: Amar con carácter: Cuando el amor es fuerza que sostiene
Amar nunca ha sido solo cuestión de sentimientos.
Amar, de verdad, requiere algo más.
Algo que no siempre se dice, pero que se siente en el fondo de los actos y en la manera en que elegimos quedarnos: carácter.
El amor sin carácter tiembla a la primera dificultad.
Se desmorona en los días grises, se esconde cuando todo se vuelve incómodo.
Busca excusas, se protege en silencios, se disfraza de indiferencia.
Pero el amor con carácter… ese amor es otra historia.
Es el que sostiene cuando las fuerzas fallan.
Es el que lucha sin humillar.
Es el que entiende que quedarse no es cuestión de inercia, sino de elección consciente.
Amar con carácter no es endurecerse.
No es imponerse ni arrastrar.
Es proteger sin invadir.
Es ser refugio sin encadenar.
Es ser voz cuando el otro tiembla, y silencio cuando el otro solo necesita un abrazo.
En esta serie no vamos a hablar del amor perfecto.
Ni de promesas vacías.
Ni de historias de película que se olvidan a la primera dificultad.
Vamos a hablar de algo mucho más real:
del amor que no huye,
del amor que pelea,
del amor que sabe decir “estoy” incluso cuando todo duele.
Del amor que entiende que querer de verdad es también un acto de coraje.
Porque al final, amar con carácter no es otra cosa que elegir ser hogar, fuerza y verdad… todos los días, incluso en los peores.
Bienvenido a esta historia.
Bienvenido a esta verdad.
Bienvenido al amor que no tiembla.
Continuará…
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