666. Guerras interiores (El enemigo con mi rostro)

By

Primera entrada de la serie: Guerras interiores.

Durante mucho tiempo, al mirarme al espejo, no veía un reflejo: veía una amenaza.

La persona que más daño me ha hecho… tiene mi cara, mi voz, mi historia.

Esa sombra que me susurra que no puedo, que no merezco, que no soy suficiente.

Esa voz fría que se burla cuando intento levantarme, que me sabotea los pasos, que se adelanta a mis sueños solo para derribarlos antes de que florezcan.

He odiado a esa versión de mí.

Con todo lo que tengo.

Con todo lo que duele.

Porque sabe dónde golpear.

Porque conoce mis vacíos y los explota.

Porque no necesita enemigos fuera, ya se encarga él de empujarme al borde cada vez que intento construir algo nuevo.

Y sin embargo… también hay amor.

Un amor extraño, confundido, distorsionado.

Porque ese enemigo que me destruye… es también el niño que soñaba demasiado.

El que se entregó con tanta intensidad, que acabó rompiéndose solo.

El que se enamoraba del dolor porque no conocía otra forma de sentirse vivo.

Y esa mezcla me confunde.

Porque lo odio, pero no quiero perderlo.

Porque también es la parte de mí que aún cree, que aún sueña, que aún ama como si el amor fuera la única salvación posible.

Pero no puedo seguir así.

Esta guerra interna no me deja vivir.

Cada victoria de esa parte oscura es una derrota para mí.

Cada sabotaje que se repite… me roba un futuro que merezco.

Así que no quiero destruirlo.

Quiero reconciliarme.

Quiero mirarme al espejo y, por primera vez, verme sin miedo.

Decirme que sí puedo.

Que merezco.

Que aunque haya fallado mil veces, sigo aquí… y eso, eso también es valentía.

No se trata de eliminar al enemigo.

Se trata de dejar de verlo como tal.

De entender que solo fue miedo, disfrazado de control.

Y que ahora, por fin, tengo otra voz.

Una que me abraza, que me cree, que me impulsa.

Una voz que, aunque tiemble… ya no se calla.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario