691. Donde se confunden (VI): Calma y nostalgia

By

Hay días en los que todo está bien.

La respiración es suave, los pensamientos se ordenan, el presente no duele.

Y sin embargo, en medio de esa paz… aparece ella: la nostalgia.

No grita. No irrumpe. Solo se sienta a tu lado.

Te roza el pecho con una mano suave y te recuerda lo que ya no está.

Y ahí, justo ahí, donde por fin habías encontrado un rincón de calma, vuelve a brotar una lágrima que no duele del todo, pero tampoco se disuelve.

Porque la nostalgia no siempre arruina.

A veces solo acompaña.

A veces no interrumpe la paz, solo la tiñe de un tono más lento, más humano.

Y entonces entiendes que puedes estar en calma… y aun así extrañar.

Que puedes haber cerrado el capítulo… y aun así acariciar los bordes de la historia de vez en cuando.

La calma y la nostalgia no son enemigos.

Se entienden, se respetan, se dan la mano.

Una te dice que todo está bien.

La otra, que no siempre lo estuvo, pero que sobreviviste.

Y en esa mezcla rara, en ese equilibrio delicado entre respirar sin dolor y recordar con ternura, es donde se asienta la vida real.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario