A veces sentimos que para avanzar hay que elegir: la rabia o la calma, el dolor o la gratitud, el pasado o el presente.
Pero con el tiempo —y con ciertas cicatrices— aprendemos que no siempre hay que escoger.
Que muchas veces, los sentimientos se confunden, se mezclan, se abrazan.
En este pequeño recorrido, hemos visto cómo pueden habitar juntos el amor y el miedo, la esperanza y la resignación, la calma y la nostalgia, el dolor y la gratitud.
Y no es un error.
Es la vida.
Compleja, contradictoria y profundamente humana.
Porque a veces uno no está bien ni mal. Está.
Siente cosas que no sabe nombrar, llora con una sonrisa en la cara, recuerda algo que duele con cariño, agradece lo que perdió porque también lo transformó.
Estas dualidades no son confusión.
Son madurez emocional.
Son la prueba de que sigues sintiendo, aunque hayas aprendido a sobrevivir.
Y también de que sigues amando, aunque ya no sea con las mismas manos.
“Donde se confunden” no es solo una serie.
Es un espejo.
Una forma de poner en palabras todo eso que pasa por dentro y que nadie ve.
Y si al leer alguna de estas entregas te descubriste diciendo “yo también”… entonces, tal vez, ya no estés tan solo en esta mezcla de todo.
Continuará…
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