708. Valgo, a pesar de todo

By

De tanto perder, aprendí a ver el valor de lo que aún conservo.

De tanto llorar en silencio, aprendí a valorar mis propias palabras cuando se atreven a salir.

Me he caído tantas veces que ya no me asusta el suelo, porque desde ahí también he sabido levantarme.

Aprendí que no todos se quedan, pero que eso no me hace menos valioso.

Que quien quiere estar, está. Sin excusas, sin ausencias que duelen.

Que no necesito rogar cariño, ni pedir ser visto. Porque valgo. Incluso cuando no me miran. Incluso cuando no lo ven.

He sido tantas versiones de mí que por fin empiezo a reconocerme en esta:

La que no se derrumba por completo.

La que sigue creyendo en el amor, aunque haya conocido su lado más oscuro.

La que se sostiene incluso cuando todo tiembla.

No todo en mí está curado, lo sé.

Hay heridas que aprendí a no tocar.

Pero también hay nuevas cicatrices que llevan el nombre de mi lucha, no de mi derrota.

Hoy no busco perfección. Busco paz.

No necesito ser el más fuerte, pero sí el más honesto conmigo.

Y si vuelvo a amar, que sea sin miedo, sin renuncias a lo que soy, sin esconder mis sombras.

Porque ya entendí que el valor no está en no romperse, sino en elegir reconstruirse, una y otra vez.

Y sí… lo mejor está por venir.

Porque ahora sé lo que valgo. Y cuando alguien sepa verlo, lo abrazaré sin miedo.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario