No estoy donde quise estar, pero sí muy lejos de donde estuve.
Y aunque me queda camino, hoy ya no lo hago por impulso, sino con sentido.
Hoy no busco que me elijan, busco que me valoren.
Hoy no necesito promesas, me basta con hechos.
Y si alguna vez vuelvo a caer, me recordaré esto:
Valgo. Por lo que he superado, por lo que sigo intentando, y por todo lo que soy aunque a veces lo olvide.
Y si en los días malos me tiembla la voz, volveré a repetírmelo hasta que suene firme.
Porque la vida no me ha vencido…
Solo me ha enseñado a resistir con dignidad.
Y en ese acto silencioso de no rendirme…
Ya hay una victoria.
Continuará…
Deja un comentario