743. Si algún día me atrevo… a reconocer que te sigo amando, aunque ya no lo diga.

By

Cuarta entrada de la serie: Si algún día me atrevo.

He aprendido a guardar el amor como quien guarda una herida que ya no sangra, pero aún duele al tocarla.

He aprendido a sonreír cuando alguien menciona tu nombre, a hacer como que no me afecta, como si no quedara nada.

Pero si algún día me atrevo… te diré la verdad:

Te sigo amando.

Aunque ya no lo diga.

Aunque ya no lo escriba.

Aunque parezca que lo he superado.

Porque el amor no siempre se grita.

A veces, simplemente se respira más despacio.

A veces se camina con él a cuestas sin que nadie lo note.

A veces se calla… porque ya no hay lugar donde dejarlo.

Te sigo amando desde el silencio.

Desde ese rincón de mí que nadie más ve, que nadie más ocupa.

Desde el gesto involuntario de buscarte entre la gente, aunque sé que no vas a aparecer.

Desde la calma fingida que he aprendido a vestir cuando por dentro, aún te nombro bajito.

No es un amor que reclame, ni que suplica.

No es el de antes.

Es un amor que ha aprendido a vivir sin respuesta.

Uno que no espera nada, pero que tampoco se marcha.

Uno que ya no necesita tenerte, pero que tampoco ha encontrado dónde dejarte.

Y no, no te lo digo para que vuelvas.

Ni para que me mires como antes.

Te lo diría, si algún día me atrevo, solo para ser honesto conmigo mismo.

Para no seguir fingiendo que el olvido lo puede todo.

Para no traicionar lo que aún siento.

Porque hay amores que no se superan, se aceptan.

Y tú… tú eres el mío.

Continuará…

Posted In ,

Deja un comentario